18 Ene

En las fobias específicas hay miedo… y evitación

El miedo paraliza. El miedo da miedo. La fobia es un tipo de miedo intenso en el que uno no se acerca a aquello que le da miedo o sufre un intenso malestar si lo temido se aproxima. En casos extremos, se afectan en gran manera diversas áreas de la vida.

 

Voy a poner un ejemplo de fobia especifica:

Si tengo miedo exagerado a los perros cruzaré la calle si me encuentro con uno, para nada me acercaré a un perro, montaré un buen numerito si me despisto, se me acerca uno y no puedo escapar o en caso de ser menos expresiva me pondría fatal por dentro. Todas estas situaciones tienen algo en común: me quedaré muy aliviada cuando este perro se marche o me vaya yo. Como mi organismo es sabio (como el de todos), me inventaré maneras de evitar a toda costa el contacto con perros, escapar de ellos si están cerca o ir acompañada de alguien que me dé seguridad. Te suena esto, ¿verdad?

Las cuestiones son: estas “soluciones”, ¿son útiles? Sin duda, sí, nos ha mantenido vivos. ¿Tienen sentido en la actualidad? Probablemente, no. ¿Son gratis? No, ya que en algunos casos se paga un precio personal muy alto. ¿Son para siempre? No tienen por qué serlo.

Lo descrito sería una fobia especifica, de tipo animal. Hay de otros tipos: situacional, social… Sin embargo, cualquier fobia comparte los mismos mecanismos: la evitación, el escape y los elementos de seguridad. Indiferentemente cómo haya sido adquirida, estos mecanismos básicos la mantienen activa y se mantendrá así si no pasa algo que le ponga remedio.

En algunas ocasiones, este mecanismo de evitación es elevado y puede generalizarse a otros ámbitos de la vida, incluido acudir a terapia donde, al menos, uno se acerca a lo temido en imaginación y palabra. Incluso acudiendo y relatando el malestar causado –a este miedo normalmente no se le encuentra sentido, en ocasiones se sigue evitando acercarse más a él. “Salí mal la semana pasada”, “recordé cosas que no quiero”, “me pongo muy mal al hablar de esto” son frases que indican evitación y en mi opinión, nos alerta que para poder intervenir hay que explicitarlo y afrontarlo, sino no podremos situar a la persona en la posibilidad de que se permita ser ayudada. Sería un paso previo para poder aplicar alguno de los tratamientos psicológicos eficaces que existen en este campo. Es importante entender que el malestar subjetivo es elevadísimo y que se van a hacer esfuerzos enormes para no entrar en él, para conservar el statu quo. Este es el gran precio que se está pagando: seguir con los mismos miedos, peor, tal vez resignado y sin cambios. Ante los miedos, desear cambiar es el primer paso y no suele ser el único que hay que dar.

el miedo como fobia especifica

El miedo, como hemos comentado anteriormente, forma parte de una fobia especifica y si no nos enfrentamos a él se va reforzando por diversos mecanismos cada vez más. Si deseas comenzar a trabajar otras estrategias que nos ayudan a eliminar estas fobias, no dudes en contactar con nosotros.

En PS|CO, estaremos encantados de conocerte  y poder ayudarte. No dudes en contactarnos para cualquier consulta y dejar tus comentarios.

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